Hace 41  años…
El Orfeòn Universitario y la tripulaciòn del “barrigòn” de las FAV, partieron de manera inesperada. Temprano, muy temprano se supo la noticia…Los pasillos del Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, comenzaron a llenarse de estudiantes, profesores, vigilantes, obreros, empleados, autoridades de nuestra màxima Casa de Estudio…El recuerdo presente vive aquellos momentos…Sus voces en un instante, se apagaron en las Azores y comenzaron a cantar allá… en el Cielo.
El aviòn de transporte de las Fuerzas Aereas Venezolana, se estrellò debido al mal tiempo, llegando a destino, tocando casi la pista de aterrizaje…
Tantas cosas se sucedieron ese y los dìas por venir…Imposible describir los momentos, las historias, individuales o grupales…Harìa falta una mente organizada que domine la palabra para intentar revivir aquello…
Cuando repatriados los integrantes del ORFEÒN UNIVERSITARIO, sus urnas fueron llevadas a los espacios del Aula Magna…Una al lado de otra, rodeados de sus padres y hermanos, familiares todos, amigos, compañeros de estudios…Al llegar la hora de partir, uno a uno fueron cargados en hombros, la multitud, abigarrada multitud toda, querìa tener el privilegio de recorrer con ellos unos pocos metros.
De repente, cuando toda la comitiva se encontraba fuera de los espacios techados, en el area abierta donde se encuentra el reloj, sìmbolo de la Academia, apareciò con su tìpico sonido de turbinas y aspas, el helicòptero de la Policìa Metropolitana…El Helicòptero que cuando los estudiantes protestaban (y es que la UCV siempre ha protestado ante las injusticias), el mismo que ayudaba a reprimir desde las alturas, cambiò su rutina de sobrevuelo.
En ese momento, todos miraban hacia arriba…Lento, casi posado desde la altura sobre la muchedumbre, en vez de perdigones, las manos de los uniformados comenzaron a LANZAR FLORES… (No conocía está parte, sin dudas los venezolanos éramos otro tipo de sociedad).
La emociòn y el sentimiento de ese momento, IMPOSIBLE describir…Hace 41 años, cuando el ORFEÒN UNIVERSITARIO partiò, sus voces cantaron en la eternidad, para la eternidad, uniendo corazones en un momento de…NUNCA OLVIDAR.

Autor: Maria Teresa Romero